Dellekamp: las posibilidades del espacio [El Informador]

Sobre la Barranca de Huentitán, en el Parque Mirador Independencia, y justo a un lado del museo diseñado por sus colegas suizos Jaques Herzog y Pierre de Meuron, el arquitecto capitalino Derek Dellekamp (1971) verá levantarse un café-mirador de su autoría. “Estamos en la etapa final del proyecto ejecutivo –comenta-, es una estructura pequeña pero muy emocionante porque está en un sitio increíble”. Consciente de la riqueza natural del lugar donde se ubicará y de su proximidad con el Barranca Museo, el arquitecto añade que su encomienda es la de sustituir “una cafetería que estaba ahí desde hace muchos años” pero que por “el contexto y la vista panorámica del parque, es un proyecto que ha sido muy, muy rico e interesante” para su despacho.

A desarrollarse sobre aproximadamente 500 metros cuadrados, Dellekamp realizará una gran estructura, “como un gran balcón para esa vista, y el espacio que se genera debajo –como una forma de paraguas o plataforma suspendida- será el café”. Sin programa de obra aún, pero ya en la parte final del proyecto ejecutivo, será sin dudas un complemento para la zona que se verá transformada en años venideros.

Sin embargo, fue una conferencia impartida el pasado jueves en el CCAU (Centro para la Cultura, la Arquitectura y el Urbanismo) lo que lo trajo a Guadalajara esta vez, como becario del FONCA en el programa del Sistema Nacional de created_atres de Arte. Con el título de El poder de los sistemas, Dellekamp versó sobre el valor de éstos como mecanismos para la creatividad. “Literalmente, si buscas (la palabra) sistema en el diccionario, te habla de esta serie de reglas que definen un tablero, una manera de hacer alguna actividad o dinámica, entonces ¿por qué lo encuentro poderoso? Porque me parece que son una herramienta para darle objetividad al proceso de hacer arquitectura y para lograr que tenga integridad también, es decir, establece ciertas reglas que te permiten tomar decisiones con autoridad”.

—Luego de “El poder de los sistemas” ¿cuáles son los otros poderes en la arquitectura?

—Si encuentro que algo es valioso en la arquitectura son las posibilidades infinitas de interpretarla y de que tenga distintos significados, entonces, definitivamente no creo que haya una arquitectura o que sea homogénea sino todo lo contrario. Entonces ¿cuáles son los poderes? Creo que para mí, justo el poder más notable de la arquitectura es todos los significados que se pueden dar, cómo funciona a niveles de alta cultura, de mensaje político, lo mismo que como herramienta social básica o como escenario cotidiano para la vida. Funciona a distintas escalas, creo que no encontraría una respuesta fija, sino que para mí el valor o el poder de la arquitectura es que tiene tantas posibilidades.

—¿Se ha perdido de alguna manera el orden de los sistemas?

—No lo sé. Trabajar de manera sistémica me parece una herramienta como tantas otras, pero tampoco pretendería sugerir que toda la arquitectura se deba sistematizar. Incluso dentro del trabajo de la oficina, hay proyectos que toman ese enfoque y hay otros que no, que lo ignoran por completo. ¿Por qué? Porque es una herramienta, como las de un taller, y hay quien las usa de manera específica, como dependiendo del problema que estás tratando de resolver.

—¿Cómo aplica esto a las ciudades?

—Las ciudades son sistemas aún sin proponérselo, a todo nivel. Empiezan por una retícula, pero hay sistemas de abastecimiento, de transporte, y pueden ser imperfectos o mejor logrados, pero la combinación de todos es lo que hace a la ciudad.

—Guadalajara y el D.F. pueden compartir ciertas características, pueden ser lo mismo pero a escala. ¿Cree que algunos de sus sistemas debieran continuarse, instaurarse o erradicarse?

—Son complejas, ricas, con problemas tremendos, con aciertos notables, como una combinación rica de experiencias y de posibilidades. Pero no lo sé, es demasiado compleja la pregunta porque además sus sistemas de transporte, abastecimiento, construcción, se trabajan de manera independiente. La ciudad es un organismo vivo, es un monstruo hecho de cientos si no es que de miles de capas que si las observas con cuidado, te das cuenta que muchas de ellas se pueden describir como sistemas porque funcionan de esa manera.

—¿Qué le gusta, qué no le gusta, qué te nutre para su proceso creativo?

—Soy un collage de intereses y de información, y quizás no sea tan distinto de otros arquitectos en ese sentido pero creo que es una combinación de cosas, no solo de las que me interesan. No creo ni pretendo tener un set de intereses valorados o definidos, sino que mi proceso en la arquitectura va creciendo en la medida en la que yo voy creciendo y se va modificando en la medida en la que yo voy cambiando como persona, entonces ¿qué me gusta? Me gusta esta posibilidad de poder representar y significar las cosas que me importan, que van desde otros arquitectos hasta ser papá y tener hijas chiquitas, viajar, comer bien.

—Así las cosas, ¿en qué momento de su vida se siente?


—Si voy a vivir 80 y tengo 40, en el medio tiempo.

—Y ¿qué siente Derek Dellekamp frente a la hoja en blanco?

—Emoción. ¡Me encanta! Adicción. Es el momento más emocionante, sin duda, del proceso arquitectónico porque es como la presencia del vacío, como enfrentarte a lo desconocido. El reto intelectual grandote ocurre ahí, ¡me gusta muchísimo!

—Inevitable preguntarle por la Ruta del Peregrino  ahora que está aquí. ¿Van los del equipo a la Bienal de Venecia?

—Vamos, sí, con el proyecto. Se va a presentar a través de un video de Christian Manzutto y de una mesa redonda de cuatro metros de diámetro con materiales relacionados a la Ruta, desde parafernalia religiosa hasta tarjetas postales y camisetas que se han hecho, libros de referencia y maquetas de estudio. Es como una gran mesa de todo el material que nutrió el proceso de la Ruta.

Estaremos en el Arsenal, en un lugar particularmente especial porque es justo en la articulación de sus dos edificios que tienen más de cien metros de largo. Eso está muy bien. Además el tema es Common Ground (Terreno común) y tenemos un proyecto que funciona perfecto para eso.

Derek Dellekamp, quien se considera un cut and paste de lo que ve a su alrededor –incluyendo esto cuantiosas horas de escuchar música clásica, jazz, rock y popular, además de otras tantas dedicadas a la lectura, especialmente la de periódicos y revistas-, ganó la beca del FONCA en 2010 por un proyecto de investigación de vivienda de interés social. “Estamos en nuestro segundo año de la beca” y es por eso que visitó Guadalajara para impartir una conferencia. Sin embargo, su proyecto para el Parque Mirador Independencia está por dar inicio a obras, razón por la cual regresará repetidamente con toda seguridad.

Ana Guerrerosantos

Para saber
La ruta del peregrino


La Ruta del Peregrino es un camino religioso con más de 200 años de tradición que recorre varios municipios de Jalisco a lo largo de 117 kilómetros. El trayecto inicia por Ameca y termina en Talpa de Allende. Fue en 2008 cuando el Gobierno del Estado anunció una fuerte inversión para mejorar la infraestructura de la ruta y la arquitectura fue dirigida desde el despacho de Derek Dellekamp. Participaron también otras oficinas de México, sobre todo del Distrito Federal, así como de otros países como China, Suiza y Chile. De Guadalajara, el nombre de Luis Aldrete fue el seleccionado.

“Superfluo” y “cínico”

Ávido lector de periódicos y revistas, Derek Dellekamp señala que la política es un tema al cual le dedica mucha de su atención. Por lo tanto, al preguntarle cómo califica el proceso electoral que el país atraviesa, responde: “Fatal. Superfluo. Cínico. Y muy preocupante porque el país no está como para elegir al menos siniestro de tres candidatos y eso es lo que tenemos. Pero ¿qué le vamos a hacer? Por lo menos ir a votar por uno de ellos, que cada quien haga su decisión en términos de qué es lo que conviene, pero será, en todo caso, un voto razonado, no un voto con entusiasmo o de corazón”.

FRASE

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Mi proceso en la arquitectura va creciendo en la medida en la que yo voy creciendo y voy cambiando como persona"

Derek Dellekamp,
arquitecto